Anticrisis:Para sobrellevar tiempos difíciles

Economía para el ciudadano de hoy

Carteristas en el metro de Barcelona

Es frecuente en hora punta que aparezcan grupos, porque siempre van en grupo, de carteristas en el metro. Aprovechan la aglomeración de gente, sobretodo en el momento de entrar y salir de los vagones ( cuando es más fácil disimular un empujón ) para abrir algún bolso o incluso meter la mano en un bolsillo para robar una cartera. Yo los había visto en alguna ocasión en la L5, en la parada de Diagonal, que tiene trasbordo con L3 y FGC y tiene bastante afluencia de gente.

Está visto que la crisis también les afecta a ellos y de ahí que hayan tenido que afinar sus procedimientos. Supongo que con la crisis, las carteras están más vacías por lo que para mantener los ingresos deben sustraer más carteras. Como la hora punta sigue durando igual tienen que innovar.

Y la innovación es la siguiente, ya que no hay hora punta, pues la crean ellos. Es decir, se esperan a ver que zona del vagón está más lleno, una vez la gente ya se ha situado delante de las puertas del metro para entrar y va todo el grupo hacia esa zona donde ven que la gente está más acumulada y a esa acumulación se suma la del propio grupo. El día que ví esto eran casi las ocho de la tarde, el metro del que yo me bajaba iba medio vacío. La gente se podía distribuir en el vagón con espacio incluso para poder ir de un extremo del vagón a otro cómodamente. Me llamó la atención un grupo de unas 4 personas, pegadas a la pared del andén, separadas en dos grupos que no subieron al vagón hasta el último momento y cuando lo hicieron no lo hicieron por la puerta que tenían más cerca aunque ya se oía la señal acústica de cierre de puertas y además entre ellos se indicaban, aparentemente, las víctimas.

Atentos pues en general en estas situaciones especialmente si se percibe que la gente se ha acumulado de forma poco homogénea y repentina. El problema es que viviendo en ciudades es difícil darse cuenta porque estamos totalmente acostumbrados a las acumulaciones de gente.

Actualización:
Pocos días antes de Navidad, volví a encontrarme a los mismos individuos en la estación de Hospital Clinic L5. Esta vez iban a robarle la cartera a un señor mayor, uno de ellos se percató de que me había dado cuenta de lo que intentaba y desisitieron, pero el carterista se vino hacia mí y poniéndome la mano en el hombro me lanzó una mirada que he de confesar me heló la sangre. Después se subieron al metro y bajaron en la siguiente parada. Al llegar a la estación subí al vestíbulo y avisé a los guardias de seguridad que había allí. Me respondieron que ellos estaban controlando los tornos donde la gente valida los billetes y que no podían hacer nada, que pusiera una reclamación. Les comenté que al menos podían bajar al andén y que con su presencia el grupo se iría y comentaron que sí que eso sería así pero que volverían al día siguiente y que por tanto “no valía la pena molestarse”.
Es lamentable que ante esta situación no se haga lo más mínimo por parte del personal de seguridad, ni siquiera se intente avisar por megafonía o se haga acto de presencia para que los delincuentes se marchen o se avise a la policía.
De leyes no entiendo pero por lo poco que sé, por acumulación de delitos y reincidencia, al final si que se puede actuar contra esta gente.
Si alguien sabe de leyes y puede añadir algo a este respecto me gustaría saber el grado de indefensión que tenemos y sobretodo si TMB es responsable, en algún grado de un robo que puedas sufrir en sus instalaciones.


Noviembre 7, 2008 - Posted by picarus | delincuencia, personal | , , , , , , ,

2 comentarios »

  1. Si uno está atento y se fija, no resulta complicado ver cómo trabajan los carteristas. Yo tengo identificadas a dos mujeres extranjeras (aunque no lo parecen) que actúan por la línea amarilla, entre Barceloneta y Joanic. Una de ellas, la más característica, 1,70 m, delgada, nariz aguileña y ojos azules, melena oscura, lisa y larga, tendrá unos 50 años. La otra, ligeramente más bajita, más gordita y algo más joven. Siempre van juntas observando dónde tiene la gente situado su bolso y por dónde pueden atacar. Actúan en el momento de bajar o subir del vagón.

    Las he visto actuar en dos ocasiones. La segunda vez fui a comunicarlo al responsable de la estación de Verdaguer y me dijo que ya las conocen (a ellas, a un grupo de tres albano-kosovares y a un grupo de peruanos), pero que no pueden hacer nada, porque pagan su billete y porque si las pillan con una cantidad de hasta 400 euros no es delito (palabras textuales de dicho responsable), que eso es cosa de los Mossos.

    Así que mucho ojo (si uno se fija, las ve) y que dios nos ampare si no podemos actuar contra ellas. Pues nada, nada, que campen a sus anchas.

    Comentario por Pepito Palotes | Diciembre 25, 2008

  2. Actualmente (diciembre 2009) dos de cada tres veces que viajo en la linea 2 del metro, de Passeig de Gracia a Sagrada Familia veo carteristas en el metro. A veces son los mismos, un grupo de 3 o 4 hombres con una chica joven que hace de pareja de uno de ellos.
    No entiendo como yo puedo ver estas escenas casi cada día y la policia no.
    Tampoco entiendo porqué no se juzga a un carterista en proporción al perjuicio que te provoca y no al dinero que te haya podido robar. Las molestias para un extranjero que le roben el pasaporte son mayúsculas.

    ¿Por qué no es delito grave si se apoderan de mis datos personales y de todos mis contactos de la agenda o teléfono?

    Comentario por timo | Diciembre 23, 2009


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